A veces, la vida duele*

Hay ocasiones en las que la vida en lo personal no va, no nos funciona, queremos conseguir algo en nuestras relaciones y no lo conseguimos, lo que hacíamos hasta ahora para ello ha dejado de servirnos, lo que aprendimos ya no nos es útil, nos sentimos perdidos, dudamos de lo que sentimos, necesitamos o queremos o simplemente lo desconocemos.

La Terapia Gestalt aporta al Coaching la conciencia que a este le falta y un punto de partida basado en la realidad de lo que le pasa a la persona en el presente y en todos sus planos, corporal, emocional y mental así como en sus acciones o conductas, facilita a la persona un autoconocimiento que, parafraseando a Claudio Naranjo, de por sí ya es transformador: la capacidad de darse cuenta de que necesita, siente y quiere de manera autentica y real.